El bien estar social es una cosa concreta, es algo que se vive. No es
solamente un conjunto de políticas públicas, una arquitectura de la
relación entre sociedad, estado y mercado para tratar los riesgos
sociales. También es cotidianidad.
El bien estar es poder acceder a
una alimentación biológica, sea en el mercado o sea en restaurantes. Es
poder andar por la calle sin miedo, sea cual sea el horaria y sea
hombre, mujer o cualquier género. Es tener opción de transporte para
deslocarse por la ciudad.
Claro, los riesgos fueran minimizados.
Todavía hay violecia machistas, los alimentos biológicos no son tan
baratos y muchas veces los transporte públicos están saturados. Sin
embargo, hay opción.
Probablemente mi visión comparativa - con
Brasil - permita identificar ese abanico de opciones del bien estar
europeo. Tal vez muchos que lo vivan cotidianamente no lo identifiquen,
ni lo valoricen. A ver.